jueves, 25 de agosto de 2011

No diré que no quiero saber más de ti, sabes que necesito saber con quién vas y a dónde, pero sí te digo que no tengo en mente seguir detrás de ti toda una vida. No fuiste lo que creí que serías. Quizás pensé que podías aprender a querer sin excepciones, veo una vez más que todos nos equivocamos. Hoy, quiero desearte lo mejor, quiero que sepas que no me arrepiento de nada, quiero que sepas que te quise como quizá no vuelva a querer en un buen tiempo, pero que como buena historia, tuvo que llegar a su final. Quiero que entiendas que aún te necesito, pero intentaré dejar atrás el pasado, que prometo perdonar y olvidar, por respeto a quien hoy busca verme feliz y de hecho me hace feliz. Siempre te voy a recordar por ayudarme, tal vez sin querer, a vencer mis miedos. Gracias, además, por enseñarme a confiar en mi misma, la gente miente, todos buscan lo más fácil, incluso tú. Sabes como son las cosas, me conoces, y mentiría al decir que te olvidé. Gracias, y aunque hubieron mil decepciones de por medio, yo si logré quererte.

Prefiero que sea así...

Sólo me conformo con que me mires a los ojos y me digas 'un te odio' o un 'no te quiero volver a ver' y ya ves que fácil es hacerme creer en no volver a poder beber de tus labios y sentirme parte de tu piel, ¿pero qué se le va a hacer? La vida continúa, para mal o para bien, pero continúa... aunque esta vez siga siendo sin poderte tener..

22.

Ese momento cuando estás con alguien y desaparece todo lo que tienes alrededor y lo único que existe eres tú y esa persona. Y te das cuenta de que esa persona es la única con la que quieres estar el resto de tu vida y sientes por un momento algo realmente asombroso, quieres reír y también llorar. Te inunda la felicidad de haberlo encontrado y te invade el temor de perderle al mismo tiempo.

martes, 16 de agosto de 2011

Nada es para siempre.


Hoy es uno de esos días en los que te quedas toda la tarde en cama, cansada del mundo, o de esos que haces una escapada tú sola para pensar en todo tu pasado, en lo que realmente eres y lo que desearías ser.
A veces las personas no son lo que creemos; mienten, nos engañan, crean un mundo paralelo que nosotros, en nuestra inocencia, creemos real. Hasta que un día caemos de ese cielo al que habíamos subido con tanto "creer", y un "te amo" se convierte en un "te odio" y ya nada volverá a ser como antes.