sábado, 24 de septiembre de 2011

Tuvo que soñar con él,
para darse cuenta que ese mismo día lo perdería...
y esta vez no sería como otras...
ya se daba por vencida...

Y simplemente se puso de pie...
se tragó sus lágrimas...
se acercó...
se moría de ganas por besarlo y acariciarlo,
pero apenas consiguió valor para tomar su decisión,
y se despidió...
se alejaba...
y prefirió no voltear para no arrepentirse...
mientras el nudo en su garganta crecía...
y de lo que fue un día no quedaba nada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario